lunes, 15 de enero de 2018

Concatedral de San Pedro (Soria)


     

 La colegiata de San Pedro, auténtica joya de la arquitectura románica castellana con la que cuenta la ciudad de Soria. Las fiestas patronales de Soria, en honor a su patrón San Saturio, cuya efeméride es el día 2 de octubre. De aquí proviene un dicho local: haga frío o calor San Saturio el día 2 y a su patrona La Virgen del Espino el 15 de agosto. Soria cuenta con un magnifico catálogo monumental religioso de ejemplares de estilo románico. Hacia finales del siglo VIII se construyó una pequeña iglesia sería de factura prerrománica o mozárabe en los años en que Alfonso I de Aragón el Batallador, ocupado en los asuntos castellanos por su matrimonio con Urraca I de León emprendió la repoblación de Soria y el valle del Duero (1109-1114). En 1152 el obispo de Osma Juan donó la iglesia a los canónigos de la regla de San Agustín. Constituidos los canónigos en comunidad monástica, decidieron derribar el templo antiguo y erigir uno nuevo. Se construyó, todo nuevo y magníficamente amplio, una iglesia grandiosa dotada además de un gran claustro y de las dependencias propias de un centro monacal al Norte en el mejor estilo románico imperante en la segunda mitad del siglo XII. 

      La colegiata románica se construyó con similares proporciones a las desaparecidas iglesias monásticas de Sahagún y Silos, siendo la iglesia mayor de Soria. De la que subsisten algunos vestigios integrados en la actual iglesia como el magnífico claustro. En el siglo XIII, el rey Alfonso VIII de Castilla conocido también como el de las Navas ó el Noble solicitó al Papa Clemente IV la categoría de ciudad para Soria y el traspaso de la colegiata a catedral, siendo concedido por bula pontifical. El cabildo catedralicio de Osma protestó, y todas las peticiones fueron denegadas por los monarcas posteriores al no atreverse a hacer cambios drásticos que provocaran conflictos eclesiásticos. En 1520, la iglesia se hundió. Tras el derrumbe el obispo  Pedro Acosta se reunió con la nobleza de la ciudad y el cabildo, y les ofreció trasladar la colegiata al centro de la ciudad, y finalmente se llevó a cabo la reconstrucción del edificio en el mismo lugar donde se encontraba. Entre las portadas de la Concatedral, destacan: La meridional o de San Pedro, plateresca, realizada hacia 1520. 



Bóveda de crucería de la Concatedral

    La portada de poniente, entrada principal de la de la primitiva colegiata románica, se convierte en renacentista a mediados del siglo XVI. Y la espléndida portada románica de la sala capitular. Además se custodia el Lignum Crucis (se refiere al madero supuestamente usado por los romanos para crucificar a Jesús de Nazaret.) proveniente de la parroquia de la Santa Cruz. La reliquia regresó a Soria en 1522, cuando el Papa Adriano VI la requirió para venerarla devolviéndola al año siguiente. La iglesia se hundió hacia 1543. Una breve reseña dicen que a instancia de una dignidad y un canónigo por hacer un altar a Nuestra Señora en un colateral junto a un pilar aunque el cantero dijo que no se atrevía, se quitó el pilar y se calló toda la iglesia. Comenzaron las obras de reedificación, por los maestros Juan Martínez Mutio y San Juan de Obieto, siguiendo el modelo de la colegiata de Berlanga de Duero, y las terminaron hacia 1575 los hermanos Pérez  de Villavid. A finales de siglo XVI, con la construcción del campanario sobre la torre, se finalizó la colegiata nueva.  El interior está formado por cinco naves con bóvedas de crucería estrelladas, soportadas por columnas dóricas de sección circular; con cabecera poligonal, y capillas entre contrafuertes en naves laterales. Éstas tienen la misma altura que la mayor, lo que conforma un edificio conocido como iglesia salón, frecuente en la primera mitad del siglo XVI en Castilla. El templo se terminó bajo el mecenazgo del Obispo Acosta, cuyo escudo fue esculpido en una columna en 1573. Como admirable ejemplo de estilo románico en Castilla, La Concatedral contiene en su interior obras artísticas de gran valor como el retablo mayor, del siglo XVI, dedicado a la vida y predicación de San Pedro Apóstol, del maestro Francisco del Río.

      El retablo de San Nicolás, plateresco, de mediados del siglo XVI, con influencias de la Escuela de Valladolid, y de Felipe Vigarny. Y el retablo de San Miguel, del siglo XVIII, dedicado a los arcángeles. Un magnífico tríptico flamenco, fechado en 1559, procedente de San Nicolás, una tabla castellana del siglo XVI de la Presentación del Niño Jesús. Un Cristo Románico, y un lienzo con la escena del Santo Sepulcro, obran de Tiziano, sobre el altar del trascoro.

      El 9 de marzo de 1959, tras años de peticiones, el Papa Juan XXIII, por Bula Quandoquidem Animorum, otorgó el título de Concatedral a la colegiata de San Pedro, compartiendo desde ese momento la sede catedralicia con el Burgo de Osma. Declarado Monumento Nacional como Bien de Interés Cultural el 16 de noviembre de 1979. Una de las grandes riquezas de esta concatedral es la existencia de magníficos retablos. Con motivo de la celebración de la exposición Las Edades del Hombre en la concatedral de San Pedro, en el año 2009, se han llevado a cabo una serie de obras y restauraciones en la concatedral y su entorno.

ALGUNOS LEMAS Y TÍTULOS OTORGADOS A SORIA 
Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Soria.
Soria Pura, Cabeza de Extremadura.
Soria, La Bien Cantada.
Soria, Ciudad de los Poetas.

CAPILLA MAYOR

      Es poligonal y de pequeñas dimensiones, se cubre con bóveda estrellada sobre semicolumnas y fue financiada por los linajes de Morales, Barnuevo y  Vela como atestiguan sus escudos de armas. En los paños laterales se abren dos arcos sepulcrales de medio punto. Según Loperráez se enterraron los obispos de Osma, Francisco de Villafañe (1635) y Jorge de Cárdenas y Valenzuela (1705).Todo el frente del ábside está cubierto por el retablo mayor, construido en tiempo del obispo Tello. Es un retablo en la que se aprecian influencias de Juan de Juni y Gaspar Becerra. Realizado en el siglo XVI, es obra de Francisco del Río. El primer cuerpo es de orden jónico, conteniendo en el centro la imagen de San Pedro. El segundo cuerpo es de orden corintio en cuyo centro se halla la Asunción de la Virgen, y a sus lados San Francisco y San Juan Bautista. Las obras de restauración acometidas en 2009 han devuelto al retablo todo su esplendor mediante su limpieza y recuperación de las pérdidas de policromía.

Capilla de San Nicolás
      Tiene un retablo muy interesante es el que cubre el frente de la capilla basidial de la Epístola, mediados del siglo XVI, procedente de la iglesia de Santa Clara, desalojado, en 1834. El convento, fue transformado para convertirlo en cuartel. Actualmente es  la Delegación Provincial del Ministerio de Defensa y el edificio anexo (antiguo convento) es la sede del Instituto de Ciencias de la Salud de Castilla y León. En el año 2007 se restauró el retablo de San Nicolás. La inversión fue aportada por una entidad financiera. 

      Los trabajos de restauración realizados sobre este retablo han desvelado sobre el muro dos escudos heráldicos que podrían estar relacionados con los Doce Linajes de Soria. Los expertos tras un primer estudio de los dos blasones se ha descartado que estos pertenezcan, directamente, a los Doce Linajes. Se trata de dos escudos policromados, bastante bien conservados, realizados en piedra.

Capilla de San Miguel
      Esta capilla realizada bajo el patronazgo de los Salcedos se encuentra en la cabecera de la nave del Evangelio. Todo el frente del muro se encuentra ocupado por el magnífico retablo de San Miguel. Se trata de un retablo barroco de gran tamaño realizado a mediados del siglo XVIII construido en madera de pino sin dorar, fue pintado de blanco azulado hacia el año 1861 pero en la restauración acometida en 2008 se retiró esta capa de pintura, devolviéndole su color original. En la calle central se encuentra la imagen de San Miguel Arcángel y en las calles laterales las imágenes de los arcángeles San Gabriel y San Rafael. 

Capilla de San Saturio
      En el muro norte nos encontramos entre el claustro y la antigua Sala Capitular, hoy capilla de San Saturio. Tiene bóveda gótica y retablo barroco del siglo XVII de grandes dimensiones. La imagen de San Saturio cobijada por una caja lobulada vino a reemplazar a la del Santo Cristo que había antes, propiedad del caballero Rodrigo de Morales. La capilla pasó a denominarse como Capilla de San Saturio cuando se decidió trasladar la imagen titular a otra ubicación. Nuestra Señora de San Millán fue una imagen muy venerada en esta iglesia ya que tres de las siete campanas del campanario están dedicadas a esta Virgen. La talla, que se creía milagrosa, se trajo a esta iglesia desde la desaparecida de San Millán.

      San Saturio nació en el año 493. Es el santo patrón de Soria desde el año 1628  Según la leyenda era un visigodo de familia adinerada. A la muerte de sus padres dio todos sus bienes a los pobres y se retiró a unas cuevas para vivir en oración con Dios. Después de muchos años vio a un joven intentando cruzar el río. Empezó a darle gritos para salvarle, el joven se llamaba Prudencio. Al oír las voces del eremita, asustado, se tiró al río. Y cuando todo el mundo esperaba que llegase muerto arrastrado por la corriente, llegó, sin embargo, sano y salvo, las aguas ni siquiera le habían mojado. El joven pidió su bendición y solicitar vivir a su lado. Tras siete años juntos, Saturio murió y Prudencio, después de enterrarle en la cueva volvió a su lugar, Tarazona, donde su fama de santidad hizo que fuera nombrado a obispo.

Capilla de la Santísima Trinidad
      En el muro testero de esta capilla se encuentra el retablo de la Santísima Trinidad asentado sobre un banco de piedra y frontón de madera. Se trata de un retablo barroco de madera dorada conformado por un marco de grandes dimensiones que encuadra una pintura. Se realizó hacia 1743. 

Capilla del Santo Entierro
      Esta capilla situada a los pies del lado del evangelio junto a la escalera de subida a la torre se denominó en antiguo capilla de San Miguel pero en una de las reformas de la iglesia a mediados del siglo XX en las que se quitó el coro (la sillería se encuentra en la Iglesia de Santa María la Mayor (Soria) que conserva restos románicos decorada con el escudo de San Pedro se trasladó el retablo situado en el trascoro a esta capilla pasando a su actual denominación. Un retablo barroco flanqueado por cuatro columnas salomónicas sirve como marco a un precioso cuadro pintado al óleo en el que se representa la escena del Santo Sepulcro.

Capilla de Nuestra Señora del Azogue
      Esta capilla se cubre con bóveda de crucería al igual que el resto del templo y en uno de los arcos se puede leer la siguiente inscripción: En el año de 1577 se acabó de reedificar esta iglesia en el día de San Pedro de la Cátedra. Habiendo más de ochocientos años que era Iglesia, hoy desaparecida, de Nuestra Señora del Azogue se localizaba en la parte de atrás de San Pedro. En 1557 fue anexionada a San Pedro y a ella se había unido primero la iglesia de San Millán. La capilla se separa del resto del templo por medio de una rejería traída de Aldealafuente (Soria) a finales del siglo  XVIII. 

      Todo el frente está cubierto por un retablo barroco de gran tamaño de madera de pino sin dorar. Consta de tres calles y ático presentando dos puertas de entrada a la sacristía y el camarín puesto que se trata del retablo mayor, atribuido a Domingo Romero, del antiguo  trasladado en 1810 cuando los mercedarios abandonaron su convento. Es la actual sede de la Fundación Duques de Soria que se encuentra en la ciudad de Soria .

      En la calle central se ubica un gran nicho que alberga una talla de San Pedro bajo un pequeño y sencillo baldaquino dorado. Frente al retablo se encuentra la pila bautismal, por lo que la capilla hace las funciones de baptisterio.

Capilla de Nuestra Señora de Guadalupe
      Esta capilla inicialmente advocada de San Jerónimo fue fundada por los Sotomayor. Se cubre con bóveda estrellada de ocho claves y se finalizó en 1591, año en el que se contrató al maestro Juan del Campo. En ella se puede observar el escudo de su fundador D.Jerónimo de Sotomayor, del linaje de Calatañazor. En la actualidad su frente se encuentra ocupado por el retablo de Nuestra Señora de Guadalupe realizado en el primer tercio del siglo XVIII. Sobre el sagrario se encuentra el busto relicario de San Saturio. En uno de los laterales de la capilla se puede contemplar aún el antiguo retablo de San Jerónimo, uno de los más antiguos de la concatedral.

Capilla de Santa Catalina
      Tiene el retablo barroco, obra de Domingo Romero, dedicado a Santa Catalina que se encuentra en la capilla situada a la izquierda de la entrada sur. En esta capilla se encuentra la imagen del Santo Sepulcro realizado en 1891 en Zaragoza. Es sacado en procesión por la Cofradía del Santo Entierro de Cristo. Fundada en el año de 1887 su hábito se compone de saya negra, capa de raso negro, cíngulo amarillo, guantes blancos y calzado rigurosamente negro, con la peculiaridad de ser la única cofradía cuyos cofrades salen en procesión con la cabeza descubierta y sin báculo. 

EL CLAUSTRO
     Su construcción se inició por el ala Oeste a mediados del siglo XII, continuándose por los lados Norte y Este, el claustro estaba concluido en los primeros años del siglo XIII se asienta una sucesión de basas de garras sobre las que descansan parejas de esbeltos fustes rematados por capiteles dobles que soportan a su vez los arcos de medio punto. Hay una gran variedad de capiteles que ostentan diversos motivos decorativos. Recientemente se han terminado las obras de saneamiento del claustro. Se han reparado la cubierta de la parte correspondiente a las galerías del claustro. Se ha colocado un remate alero para evitar las salpicaduras del agua de lluvia en las arquerías. Se ha saneado el perímetro del patio del claustro. 


Claustro de origen  románico

      El historiador, crítico de arte y escritor español  D. Juan Antonio Gaya Nuño dijo del claustro: Que es el más bello de España, por la elegancia de las proporciones, la esbeltez de las arquerías y lo nuevo de la decoración. El claustro fue declarado bien de interés cultural en 1929.

Crujía Este. Después de la mutilación, han quedado 24 metros de longitud distribuidos en tres tramos: dos de cuatro arcos y otro de cinco. Se separan por medio de pilares de sección rectangular. 

Crujía Norte. Es la única crujía que se conserva completa. Tiene 30 metros de longitud divididos en tres tramos de cinco arcos cada uno separados por pilastras prismáticas. En este muro norte se abre la puerta de entrada del antiguo refectorio, con arco de medio punto. 

Crujía Oeste. Este lado, también cercenado como el Este, se compone hoy de tres tramos: dos de ellos de cinco arcos y el restante de arco y medio. Mide 23 metros aproximadamente y puede ser anterior en algunos años a las otras dos alas que parecen coetáneas entre sí. 

      Los capiteles de las arquerías y de los pilares están decorados motivos    vegetales. A lo largo del claustro aparecen ciertos rastros pictóricos.


MUSEO DIOCESANO-CATEDRALICIO
      Situado en el antiguo refectorio del monasterio de los agustinos se sitúa el Museo Diocesano de la Concatedral de San Pedro. En su interior encontramos numerosos y valiosos fondos: tapices, capiteles, cantorales del Burgo de Osma, imágenes flamencas y renacentistas, un tríptico flamenco de la catedral. 
      Se custodia también un Cristo tardo románico en madera policromada del siglo XIII. Desde el exterior del claustro se trasladaron hasta el museo dos pilas bautismales románicas. La otra procede de la desaparecida parroquia de San Prudencio.  Así mismo destacan unas piezas de alfarje policromadas, del siglo XIII, más conocidas como Las tablas de Almarail de la localidad del mismo nombre. Conserva el archivo de la insigne Concatedral de Soria un manuscrito en el que se copian hasta un total de ochenta y cuatro documentos numerados que abarcan desde 1148 a 1715.

TORRE CAMPANARIO
      La torre es de sillería, y de planta cuadrada de tres cuerpos rematada en balaustrada con flameros. Fue levantada por Juan Ocampo. Se articula en torno a un pilar central, que conforman los escalones de acceso. Tiene dos vanos por lado, ocupados por sendas campanas, excepto en el lado norte, donde se ubica la campana mayor. Para su construcción se reutilizaron sillares de la desmantelarían de la antigua iglesia de San Miguel de Montenegro. Era una iglesia románica que poseía la ciudad de Soria (España). Se situaba en la Plaza de Teatinos, actual plaza de Bernardo Robles, y desapareció en el año 1600.

Nota:
Autor: ©. Narciso Casas - Profesor de Arte y Escritor
Todos los derechos reservados.        
Mi libro : Historia y Arte en las Catedrales de España
ISBN: 978-84-686-3200-1 - Editorial Bubok.



Copyright: Narciso Casas ©
© Todos los derechos reservados    
 narcisocasas@hotmail.es

lunes, 31 de julio de 2017

Las Iglesias de extramuros de Ávila románicas - II PARTE



La Basílica de los Santos Hermanos Mártires, Vicente, Sabina y Cristeta

Más conocida como Basílica de San Vicente. Su construcción se inició en el siglo XII y finalizó en el siglo XIV. Este templo románico abulense es el de mayor tamaño e importancia de la ciudad después de la Catedral y una de las obras más destacadas de este estilo arquitectónico de toda España. Desde 1882, es Monumento Nacional.

Fachada de la basílica de San Vicente de Ávila – Destino Castilla y León

La fase final de esta construcción está atribuida al maestro francés Giral Fruchel, introductor del gótico en España y que participó también en la construcción de la catedral y en la Iglesia de la Magdalena de Zamora. Estructuralmente, es similar a las basílicas latinas, con una planta de cruz latina, tres naves de seis tramos, cimborrio, tribunas, tres ábsides, atrio, dos torres y una cripta.

El material utilizado para la construcción fue la piedra caleña, una arenisca de tonos amarillentos y anaranjados, proveniente de las canteras del cercano pueblo de La Colilla (Ávila).


Historia de estos santos

Está dedicada a los Santos hermanos mártires Vicente, Sabina y Cristeta, que en el año 306, durante la persecución de Diocleciano, la última y quizá más sangrienta persecución a los cristianos en el Imperio romano sufrieron martirio por negarse a firmar un documento en el que debían reconocer haber ofrecido sacrificios a los dioses romanos. Sus cuerpos fueron depositados en una cavidad de una roca, sobre la que se edificó posteriormente la actual basílica. Esta supuesta roca puede contemplarse en la capilla derecha de la cripta.


Santos hermanos mártires Vicente, Sabina y Cristeta

En 1062, el rey Fernando I de León y Castilla ordenó que los restos fueran trasladados al monasterio de San Pedro de Arlanza (Burgos) , aunque en 1175, los cuerpos regresaron a su lugar de enterramiento original, que para aquel momento ya se había iniciado la construcción del actual templo, que fue entorno al año 1130.

Posteriormente se efectuó un nuevo traslado en el año 1835 a la Colegiata de San Cosme y San Damián de Covarrubias (Burgos) de donde pasaron a la capilla de las Reliquias de la catedral de Burgos hasta que volvieron definitivamente a San Vicente, donde quedaron depositadas dentro de unas urnas colocadas en el altar mayor.


Interior de San Vicente

El cenotafio de los santos Vicente, Sabina y Cristeta, es un gran monumento funerario con estructura arquitectónica y escultórica, de la segunda mitad del siglo XII y con un baldaquino añadido durante el siglo XV. Es uno de los cenotafios románicos mejor conservados se encuentra situado en el crucero, bajo el arco toral del lado de la Epístola.


Cenotafio de los santos Vicente, Sabina y Cristeta - Destino Castilla y León

Se cuenta que San Pedro del Barco, un santo muy honrado en su localidad natal, erigieron una ermita donde se ubicaba la casa donde nació. En la Basílica de San Vicente se conserva la huella de una herradura de su caballo en las inmediaciones del altar.



Otra curiosidad es que el cubo de la muralla que forma el vértice dirigido hacia esta iglesia, recibe el nombre de Cubo de la Mula, debido a que allí se localiza un verraco celtibérico que dirige su cara, hacia el templo.


Iglesia de San Pedro

Esta otra iglesia románica situada fuera del recinto amurallado es una de las más emblemáticas de Ávila, al localizarse cerrando plaza del Mercado Grande, frente a la puerta del Alcázar. El inicio de su construcción está fechado hacia el 1100, dándose por terminada hacia el año 1130. No obstante, sufriría diversas reformas a lo largo de los siglos XIII y XIV.


Plaza del Mercado Grande de Ávila 

Presenta planta longitudinal de 3 naves y 3 ábsides, en un solo edificio. Las tres puertas de entrada son románicas junto a los ábsides, la nave central es de la transición al gótico. En el lado occidental o de los pies destaca un gran rosetón sobre la fachada que nos habla de las actuaciones góticas del siglo XIII y XIV.

El conjunto está rodeado de un espacio ajardinado y enlosado. Presenta analogías con la de Basílica de San Vicente, construida por las mismas fechas. El templo fue poblándose de manifestaciones artísticas destacadas, dejando claro que durante más de 900 años este lugar ha sido un centro de culto cristiano de manera ininterrumpida.



Las obras pictóricas más estimables son ocho sargas: María en la Anunciación, el arcángel Gabriel, San Pedro, San Pablo, los Santos Juanes (Bautista y Evangelista) y dos ángeles músicos. Las Sargas son telas pintadas al temple, suelen ser muestras previas a la realización del óleo cuyo destino podría ser el cierre de un retablo. El autor de estas obras es el artista Pedro Berruguete, pintor palentino de la segunda mitad del XV.

Algunos tratadistas mantienen que San Pedro es la más antigua parroquia de Ávila; siempre rivalizó con la de San Vicente por la preeminencia en los actos procesionales. La disputa fue zanjada en el siglo XVII, la cruz de San Pedro presidía media procesión, desde la salida, y la cruz de San Vicente la otra media.


Detalles interiores de la Iglesia de San Pedro - Imagen de BlancaTeGuíaenÁvila

Ermita de San Segundo

Esta ermita está al oeste de la ciudad de Ávila, fuera del recinto amurallado y en la margen derecha del río Adaja. Posee una planta con tres naves y cabecera tripartita desviada. Conserva vestigios románicos, aunque fue ampliamente reformada durante el siglo XVI. En su interior se guarda una escultura de alabastro elaborada por el artista Juan de Juni. (1506-1577) formado en Francia y en Italia, y miembro de la escuela de la escultura castellana.

Ermita de San Segundo de Ávila - Image de JCyL

Durante las reformas efectuadas en 1521, en uno de sus muros se encontró un sepulcro con una caja que contenía huesos de un cuerpo humano. Sobre la tapa se leía la inscripción Santus Secundus, que dio lugar a que durante mucho tiempo se creyera que Ávila había sido fundada por este santo; uno de los siete varones apostólicos enviados por San Pedro a evangelizar la península Ibérica. Este suceso fue la causa del cambio de nombre de la iglesia que pasó a llamarse Ermita de San Segundo.

Cuenta la creencia popular que introduciendo un pañuelo en el sepulcro y pidiendo tres deseos, el santo concede uno de ellos.

Interior de la Ermita de San Segundo de Ávila - Image de JCyL

San Segundo es el patrón de Ávila y su romería se celebra el 2 de mayo. Esta sencilla y humilde ermita fue declarada Monumento arquitectónico-artístico por Real Orden en 1923.


Real Monasterio de Santo Tomás

Este monasterio fue construido a finales del siglo XV en estilo gótico. Su fundación se debe al tesorero de los Reyes Católicos, Hernán Núñez de Arnalte, quien otorgó poder a favor de su esposa, María Dávila, y a que fray Tomás de Torquemada, actuasen en su nombre para la fundación de un convento de dominicos en Ávila en honor de Santo Tomás de Aquino.


Monasterio de Santo Tomás de Ávila - Imagen de Viajes y Rutas

Esta Iglesia se integra dentro de un Monasterio, que a su vez fue Palacio Real para los Reyes Católicos. La iglesia presenta una planta de cruz latina con cinco tramos coronada por una bóveda estrellada. A mitad de la fachada se sitúa un gran rosetón que da luz al coro y la iglesia. Un poco más arriba, preside el escudo de los Reyes Católicos sostenido por un águila, que representa San Juan Evangelista. La nave principal tiene unas medidas de 53 metros de largo por 10,50 de ancho y el crucero mide 28,80 metros de largo por 10,30 de ancho.

Interior de la Iglesia del Real Monasterio de Santo Tomás – Imagen de Wikipedia

El complejo monástico presenta tres patios; el claustro asociado a la Iglesia tiene unas medidas de 19,40 por 20,90 metros con dos plantas. Consta de 18 arcos, con dos puertas de acceso en su parte interior, y de 38 arcos polilobulados en su parte superior.

El retablo mayor contiene pinturas de Pedro Berruguete, (1450-1503) que ilustra 19 pinturas colocadas en esta magnífica obra de estilo gótico de 21 metros de alto. El retablo está estructurado en tres partes, que contienen cinco grandes tablas relativas a diversos episodios de la vida de Santo Tomás de Aquino. Fue residencia de verano de los Reyes Católicos.

En lugar preferente junto al altar mayor, se halla el sepulcro o sarcófago del príncipe Juan, el único hijo varón de los Reyes Católicos, que murió prematuramente antes de llegar al trono. La obra escultórica renacentista, en mármol de Carrara, es del autor italiano Domenico Fancelli. (1469-1519).


Tumba del Principe Juan, hijo de los Reyes Católicos en el Monasterio de Santo Tomás

Convento de San José

Primera fundación llevada a cabo por Santa Teresa de Jesús, gracias al apoyo del obispo Álvaro de Mendoza. Fue edificado en 1562, aunque su iglesia, el elemento arquitectónico de mayor interés, comenzó a construirse en 1607 con el diseño del arquitecto renacentista Francisco de Mora, compañero de Juan de Herrera en otras construcciones monumentales, como El Escorial, o la reconstrucción del Alcázar de Segovia; fue el autor del complejo palaciego de Lerma. Este templo fue concebido con una única nave, con cubierta de bóveda vaída y cúpula en el crucero.


Convento de San José de Ávila 

Junto con el convento de monjas carmelitas descalzas, es Monumento Nacional desde 1968. Actualmente el edificio sirve de sede al Museo Teresiano de las Carmelitas Descalzas.


Iglesia de San Andrés

Esta Iglesia románica del siglo XII se sitúa al noreste de la ciudad, a extramuros y en el barrio conocido como “el de los canteros”, porque allí residían los maestros de obras y canteros que trabajaron en la fortificación de Ávila. Para llegar hasta ella, hay que cruzar la carretera que circunvala la muralla de Ávila a la altura del muro norte de la basílica de San Vicente, para luego entrar o por la calle Parrilla o la calle Valseca, ya que ambas desembocan en la Plaza de San Andrés, donde se ubica el templo.


Iglesia de San Andrés de Ávila - Imagen de BlancaTeGuíaenÁvila

Se trata de uno de los templos más antiguos de la ciudad, construido con piedra arenisca. Durante el siglo XX sufrió ciertas restauraciones. Cuenta con una planta basilical de tres naves, con sus correspondientes ábsides, siendo mayor el central. Fue declarada Monumento Nacional el 23 de junio de 1923 y en 1985 pasaría a tener automáticamente la categoría de Bien de Interés Cultural además de junto con el casco antiguo de Ávila y otras iglesias extramuros el reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco.

Interior de la Iglesia de San Andrés de Ávila – Imagen de BlancaTeGuíaenÁvila

Iglesia de San Nicolás

Esta otra iglesia románica data del siglo XII, se sitúa al sur de la ciudad. Esta iglesia estaba consagrada a San Nicolás por el obispo Jacobo de Ávila en 1198. Al levantarse esta iglesia, empezaron la construcción por la cabecera, mientras que la fachada occidental sería ya finalizada a comienzos del siglo XIII.

Presenta tres naves, con tres puertas de acceso, y un ábside semicircular. Cuenta además con una torre de planta cuadrangular. El material empleado en su construcción, es el ya tradicional en las otras iglesias románicas de Ávila, piedra de sillería lisa arenisca, sobre zócalo de granito. Fue reformada en el siglo XVII.


glesia de San Nicolás de Ávila 


Hacia el 1303 el barrio creció y se hizo bastante popular, concentrándose en él parte de los inmuebles arrendados del cabildo. A inicios del siglo XX este templo fue parcialmente restaurado. Fue declarada Monumento Nacional el 22 de febrero de 1980.

Ermita de San Martín

Esta ermita románica situada en la zona norte de la ciudad, a las afueras del casco histórico y de las murallas está próxima a la Iglesia de Santa María de la Cabeza de Ávila, a medio camino entre la muralla y el Convento de la Encarnación. Fue reconstruida en el año 1705. Su estilo arquitectónico es románico, aunque su torre se construyó más tarde y se aprecia un incipiente estilo mudéjar. Es una pena que esta ermita no es visitable, así que tan sólo se puede disfrutar desde el exterior.

Ermita de San Martín – Imagen de Asturnatura

Su importancia es que fue declarada Monumento Histórico Artístico en junio de 1983 por el Real Decreto. Lo que llama más la atención es su torre, que es una de las más originales que pude ver en la ciudad de Ávila.


Iglesia de Santiago

La iglesia de Santiago se sitúa al lado sur de la ciudad, bajo el paseo del Rastro. Es una de las más atractivas desde nuestro punto de vista. Su construcción original data del siglo XIII, en estilo románico, con transiciones al gótico, aunque se la considera más gótico tardío ya que fue finalizada en el siglo XVI en la mayoría de los detalles.

El elemento más característico de esta iglesia de una única nave es un torre campanario, octogonal y con la base en piedra granítica, para luego usar la piedra arenística de la zona, para finalizar de nuevo en piedra granítica y una cubierta de terraza.


Iglesia de Santiago de Ávila

En su interior se encuentra un retablo que constituye un notable ejemplo de la presencia de los elementos típicamente jacobeos, presentes en los templos situados en el Camino de Santiago, y es que uno de los ramales de los caminos de Madrid, atraviesa la ciudad de Ávila.

Fue declarada Patrimonio de la Humanidad, junto con las otras iglesias de Ávila y es Bien de Interés Cultural con la categoría de monumento desde 1983.


Ermita de Santa María de la Cabeza

Situada en la parte oeste de Ávila, justo al lado de la Iglesia de San Martín. Tiene un origen románico del siglo XIII, aunque tiene grandes añadidos de influencia renacentista debido a remodelaciones en el siglo XVI. También conserva elementos mudéjares, sobretodo en sus naves interiores. Fue consagrada por el obispo de Ávila Don Pedro, para sustituir a la antigua iglesia de San Bartolomé, que funcionaba como capilla del primer cementerio medieval de Ávila.

Ermita de Santa María de la Cabeza – Imagen de Asturnatura

En su interior destaca su Altar Mayor, de origen puramente barroco, aunque actualmente no se puede visitar su interior.

Y sin duda, hay muchas más e interesantes iglesias románicas en Ávila, pero estas son las que están amparadas por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.


Narciso Casas - Profesor de Arte y Escritor.
Fuente: Mi libro titulado Patrimonio Mundial Cultural de la Humanidad en España.
ISBN: 978-84-686-7933-4
Fuente :Fotografias Revista digital Destino Castilla y León




La ciudad vieja de Ávila y sus murallas I PARTE

 LAS MURALLAS DE AVILA


Ávila, una ciudad llena de patrimonio, tanto cultural, arquitectónico, como gastronómico. Así lo descubrimos durante la TuitQuedadaCultural de Ávila. Pero es todo esto y mucho más. Vamos tratar de conocer algunos de sus interesantes puntos que no deberían faltar en una visita turística por la capital de provincia, Ávila y sus murallas, más alta de España, ejemplo de datos curiosos.

Ávila posee varios títulos y nombres. Entre ellos posee los títulos de Ávila del Rey otorgado por Alfonso VII, Ávila de los Leales otorgado por Alfonso VIII y Ávila de los Caballeros otorgado por Alfonso XI, todos ellos presentes en la bandera de la ciudad.

Ávila siempre un emplazamiento estratégico ideal, así fue ocupado desde la prehistoria por poblaciones humanas. Inicialmente fueron los pueblos vetones. Fruto de esta ocupación humana son los números restos megalíticos como altares rupestres y verracos. Algunos se encuentran en la ciudad. Pero esta zona fue conquistada por los cartagineses para reclutar a sus guerreros. Esto supuso que, tras la derrota de Cartago, pasara a ser una zona ocupada, y luego más tarde, integrada a Roma.

De su larga presencia romana, en Ávila se conservan bastantes restos, como el puente romano, bastantes mosaicos, la calzada romana y numerosas estelas funerarias. Fruto de este asentamiento se creen son los cimientos de las murallas medievales. Durante la época del reino visigodo, tendrá una ocupación media, pero sobre todo destacan los clérigos que de ella salen. Con la invasión musulmana, Ávila quedara poco poblada, al quedarse en el conocido “desierto del Duero”, una frontera estratégica despoblada.

Restos de cimientos romanos junto a la Puerta de San Vicente – Imagen de Wikipedia

Alfonso III de Asturias reconquista la ciudad para la cristiandad. Los castellanos del Conde Fernán Gonzalez tratarán de mantenerse firmes, pero el empuje de Abdelmelic Almudafar derribó sus murallas hasta los cimientos. Tuvo que ser necesaria la intervención de Alfonso VI y su yerno Raimundo de Borgoña para que la Ávila fuera repoblada y sus murallas reconstruidas.

En Ávila y al pie de sus murallas, el 5 de junio de 1465 tuvo lugar el suceso conocido como la Farsa de Ávila, en la cual Enrique IV fue depuesto como rey y coronado su medio hermano, el Príncipe Alfonso, hermano menor de la futura Isabel ‘La Católica’.

Farsa de Ávila - Imagen de ÁvilaEnRed

A principios del siglo XVI en el casco viejo de la ciudad, dentro de la muralla, aparecían dos zonas muy diferenciadas: la zona norte, entre la catedral se encontraban los palacios y las viviendas de los hidalgos y los clérigos, mientras que en la zona sur se localizaban las viviendas de los judíos y los musulmanes. Los moriscos estaban instalados al norte, fuera de la muralla, así como al sur, poblando los arrabales de Santiago y San Nicolás, el Mercado Chico, y la zona sur.

La ciudad ha sido considerada tradicionalmente como ciudad de cantos y de santos. La ciudad se llamó oficialmente Ávila de los Caballeros hasta el 1877, año en que perdió esta designación y pasó a denominarse simplemente Ávila.

Personajes ilustres asociados a Ávila

Dos de las figuras claves en la historia de Ávila son las de los místicos del siglo XVI Teresa de Cepeda y Ahumada, más conocida por el nombre de Santa Teresa de Jesús (1515-1582) y Juan de Yepes Álvarez conocido como San Juan de la Cruz, (1542-1591). Desde 1952 es el patrono de los poetas en lengua española, pasaron buena parte de su vida en la ciudad y en la que escribieron parte de su obra literaria.


Escultura de Santa Teresa de Jesús al pie de las murallas de Ávila - Destino Castilla y León

También destacamos a Tomás de Torquemada (1420-1498) fue un fraile dominico castellano, confesor de la reina Isabel la Católica y primer Inquisidor General de Castilla y Aragón en el siglo XV. En 1493 se retiró al convento de Santo Tomás de Ávila, donde en 1498 falleció.

En tiempos más modernos, encontramos al escritor estadounidense Ernest Hemingway, que en 1931 pasó unos meses en la localidad de Barco de Ávila donde se enamoró de la pesca de la trucha, de sus gentes amables y de sus asados, también conoció Ávila, atraído por sus escritores místicos.

Ernest Hemingway en Ávila - Imagen de PortalAvila

Ávila, Patrimonio Mundial de la Humanidad

Uno de los motivos de mayor orgullo de la ciudad, es haber sabido preservar la austeridad y pureza de líneas de su arquitectura medieval, de la que son muestras notales la catedral gótica y las murallas.

La ciudad de Ávila está inscrita en la lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad por partida doble. En 1985, se inscribió la ciudad vieja y las murallas, y desde 2007, las iglesias románicas extramuros. Esto hace de esta noble villa una de las más especiales.

La monumentalidad e historia de la ciudad de Ávila, y concretamente de sus murallas, ha motivado que directores nacionales e internacionales hayan elegido la muralla abulense como plató y escenario cinematográfico, haciendo de la ciudad de Ávila un destino de película, y convirtiendo al cine en un canal más para mostrar al mundo su magnífico Patrimonio que ofrece la ciudad.


Puerta del Mercado Grande en la Muralla de Ávila – Destino Castilla y León



Ávila y sus murallas

Si hay algo que represente a Ávila, son sus murallas medievales, de estilo románico, completamente preservadas, una seña de identidad, por su calidad de conservación.

El perímetro de la muralla es de 2.516 metros, con 87 torreones y 9 puertas. Rematan su alzado la friolera de 2.500 merlones (las almenas son los espacios entre los merlones). Si de algo puede presumir nuestra muralla es de ser el recinto amurallado urbano mejor conservado del mundo.

A lo largo de los recorridos por la muralla, se aprecian diversos tipos de piedra y diferentes formas de tallado de la misma. Eso debe a las sucesivas etapas de construcción, pero, también, a rehabilitaciones que ha ido sufriendo a lo largo de los siglos. Sus formas y sus disposiciones nada tienen que ver con los sillares y la mampostería que dominan en la defensa. Ello se debe a que son piezas reutilizadas, muchas de ellas provenientes de alguna edificación romana previa que habría sido desmantelada.


Historia de las murallas de Ávila

Sin perder de vista que es una construcción viva a lo largo de los siglos, hay que partir de la consideración de que hubo una primera muralla más antigua, con numerosas ampliaciones, reconstrucciones y reparaciones.
Según la tradición fueron dos maestres de geometría, uno romano y uno francés, los que dirigieron la construcción de la muralla medieval que duró nueve años.


Ávila y sus murallas

Murallas de Ávila, unas de las mejor conservadas del mundo – Destino Castilla y León
Se cuenta, que en una ocasión los árabes decidieron atacar la ciudad, aprovechando que la mayor parte de los hombres habían salido a hacer la guerra al sur del Sistema Central. Para esto, plantearon un ataque a la muralla. Y así fue como, la brava Jimena Blázquez, mujer del alcalde, reunió a todas las mujeres y éstas se vistieron con ropajes de guerreros, disponiéndose en las zonas más visibles de la muralla con teas encendidas, gritando y tocando las trompetas de guerra. Ante esta circunstancia, en la que Ávila aparentaba estar bien defendida, los árabes ni siquiera intentan el asedio; Jimena salvó la ciudad con ingenio. A partir de este momento, las mujeres abulenses tuvieron el privilegio de participar en las reuniones del Ayuntamiento.

En 1884 las murallas de Ávila fueron declaradas Monumento Nacional y en 1982 la ciudad fue declarada Conjunto Histórico-Artístico. Desde 1985 la ciudad antigua de Ávila, su muralla y las iglesias extramuros de San Vicente, San Pedro, San Andrés y San Segundo están consideradas como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En 2007 la Unesco amplió la declaración de Patrimonio de la Humanidad a las iglesias de San José, Santo Tomás, San Martín, Santa María de la Cabeza y San Nicolás.


Murallas de Ávila por la noche - Destino Castilla y León

Como puedes comprobar, Ávila es una ciudad que merece mucho la pena visitar,.. tan solo tienes que decir cuándo ir, porque las recompensas son muchas, y te están esperando.

Narciso Casas - Profesor de Arte y Escritor.
Fuente: Mi libro titulado Patrimonio Mundial Cultural de la Humanidad en España.
ISBN: 978-84-686-7933-4
Fuente :Fotografias Revista digital Destino Castilla y León